viernes, 26 de septiembre de 2014

Yo nunca fui mar en calma,
Ni encontré barco, ni marinero,
Capaz de surcar mis aguas,
Sin ahogarme.
Incendiaria sin remedio,
He provocado hogueras entre orgasmos,
Y también he sentido lo que es la paz después de la tormenta.
Hay miradas que me provocan aguaceros
Y yo aun no soy capaz de abrir, sin herirme, un paraguas.

Y quizá,
no quiero. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario