Yo nunca fui mar en calma,
Ni encontré barco, ni marinero,
Capaz de surcar mis aguas,
Sin ahogarme.
Incendiaria sin remedio,
He provocado hogueras entre orgasmos,
Y también he sentido lo que es la paz después de la tormenta.
Hay miradas que me provocan aguaceros
Y yo aun no soy capaz de abrir, sin herirme, un paraguas.
Y quizá,
no quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario