A veces quiero escapar lejos, correr en contra de tu recuerdo y no echar jamás la vista atrás.
Y lo intento.
Corro sin descanso, sin darme tregua, pero me sangran las heridas. Y no miro hacia atrás, pero se me invierten las cuencas y miro dentro, y dentro hay nada.
Vacio.
Y yo quiero llenarme, de semen, de amor. Encontrar a alguien a quien amar cada vez que hagamos el amor. Y cuando hagamos el desamor. Alguien que haga que deje de correr y que sin embargo, haga que me corra. Y me haga ralentizar y verlo todo lleno de purpurina. Que me tiña el corazón de rojo porque ya no puedo más con tanto negro. Alguien que me haga creer de nuevo en el amor.
Porque sabes que te estás haciendo mayor cuando prefieres las fiestas en la cama con desayuno de besos.
Y al final es eso, pasamos nuestra vida buscando una mitad que nos abrigue en el invierno y nos deje los pies calentitos y el corazón latiendo a mil por hora, desenfrenado y sin ganas de frenar.
lunes, 30 de junio de 2014
sábado, 28 de junio de 2014
Una tajada al corazón. Partirlo en mil pedazos. Y regalartelos.
Abrirlo de par en par. Dejar salir todo lo bueno y la mierda también.
Y de pronto todas esas mariposas que dejaron de volar y te convirtieron en gusano.
En ese gusano que yo hubiera querido besar hasta convertirme en tu princesa. Pero no.
Porque yo no juego, no soy un juguete al que puedes acariciar y después arrimar.
Tu me dabas guerra y yo te ofrecía la paz que dan las ventanas abiertas, las miradas entrando en lo más profundo.
La libertad de caminar de la mano, sabiendo que podías irte pero que no te irías.
Esa libertad de saberse con el ser amado y no temer.
No temer a desengaños ni al abismo de volver a sentirme sola.
Hoy te he vuelto a ver y he vuelto a sentir como derretías mis ojos con tu mirada
y me he sentido llena de nada, y de tanto amor que no me pertenece.
Querías jugar a las damas y yo te ofrecí el jaque mate.
O todo o nada.
Y tu decidiste la nada.
Abrirlo de par en par. Dejar salir todo lo bueno y la mierda también.
Y de pronto todas esas mariposas que dejaron de volar y te convirtieron en gusano.
En ese gusano que yo hubiera querido besar hasta convertirme en tu princesa. Pero no.
Porque yo no juego, no soy un juguete al que puedes acariciar y después arrimar.
Tu me dabas guerra y yo te ofrecía la paz que dan las ventanas abiertas, las miradas entrando en lo más profundo.
La libertad de caminar de la mano, sabiendo que podías irte pero que no te irías.
Esa libertad de saberse con el ser amado y no temer.
No temer a desengaños ni al abismo de volver a sentirme sola.
Hoy te he vuelto a ver y he vuelto a sentir como derretías mis ojos con tu mirada
y me he sentido llena de nada, y de tanto amor que no me pertenece.
Querías jugar a las damas y yo te ofrecí el jaque mate.
O todo o nada.
Y tu decidiste la nada.
viernes, 27 de junio de 2014
Operación a corazón abierto
Un bucle, un circulo vicioso, tu y yo y tantos otros más que se hacen pasar por compañeros de viaje cuando sabemos, perfectamente, que el viaje termina en nosotros.
Tu mirada que me enreda, que me atrapa, que me abraza cuando no podemos abrazarnos.
Tu sonrisa que me besa en la distancia, en su dolorosa presencia.
Dime ¿qué voy a hacer contigo? Si aun no te has ido y ya te estoy extrañando.
Mereces alguien que pueda quererte dices y yo te miro a los ojos y se que nadie podría quererme mejor que tu, o ¿es que acaso no me quieres ya con esa mirada tan bonita?
Porque cuando acaricias mi pelo siento que podría desvanecerme entre tus brazos y morir, de amor.
Y se que tu sientes lo mismo que yo, no hace falta hablar para saber que detrás de cada eres maravillosa escondes un estaría contigo toda la eternidad.
Solo hay dos cosas que nos diferencian y la más importante es que yo, si soy valiente.
Tu mirada que me enreda, que me atrapa, que me abraza cuando no podemos abrazarnos.
Tu sonrisa que me besa en la distancia, en su dolorosa presencia.
Dime ¿qué voy a hacer contigo? Si aun no te has ido y ya te estoy extrañando.
Mereces alguien que pueda quererte dices y yo te miro a los ojos y se que nadie podría quererme mejor que tu, o ¿es que acaso no me quieres ya con esa mirada tan bonita?
Porque cuando acaricias mi pelo siento que podría desvanecerme entre tus brazos y morir, de amor.
Y se que tu sientes lo mismo que yo, no hace falta hablar para saber que detrás de cada eres maravillosa escondes un estaría contigo toda la eternidad.
Solo hay dos cosas que nos diferencian y la más importante es que yo, si soy valiente.
domingo, 22 de junio de 2014
Existe un lugar donde el verde es más verde que la esperanza, donde hay abrazos que abrigan más que un manto de estrellas y miradas absolutamente deslumbrantes que te aprietan contra si como si no quisieran que jamás te fueras. Y la luna se disfraza de cuna para los sueños, esos que son tan profundos que nadie los conoce pero bonitos, casi tanto como imaginarte en mi vida. Existe un lugar donde los besos esporádicos cobran sentido de hoguera y hacen temblar y si cierro los ojos puedo respirar la paz.
Donde me siento barranco y agua y sal.
miércoles, 18 de junio de 2014
Los intentos budistas fracasan cuando la ira se apodera de mis ojos. Necesito caricias y dulces palabras que amansen a la fiera pero, con silencios poco se logra.
Pensar en blanco ya no me vale si se me cuela el color del mar y me rompe las olas de paz.
Me muevo como en una montaña rusa. Súbitas sacudidas, feliz, radiante, y de pronto, sumamente jodida.
Puta vida.
Quisiera que las lijas que llevo dentro se convirtiesen en algodón de azúcar, aceite para que nada importe, para que todo resvale, para ser siempre feliz.
lunes, 16 de junio de 2014
Mi muso me eligió de musa y me hizo este regalo.
Aparece en tu camino cuando menos te lo esperas. Cuando un cambio, un soplo, un giro te deja secas las venas. Y te presta su cariño y te regala el oído. No necesita un astro porque el don lleva consigo. Una experta besadora, sorprendente poetisa, una amiga soñadora, la de infinita sonrisa. La de la palabra exacta, la del sexo sin la prisa. Seguro te enamorabas si te hiciera una caricia. La de los ojos negros que para el tiempo a su antojo, que da abrazos eternos y tranquiliza a los locos. La de miel en la mirada cuando se sube a volcanes. La esperada, la soñada, la que despide a los males. Tuve suerte en aquel tiempo de encontrarla en mi camino, puede que, al fin y al cabo, no fuera el único perdido. Y hasta hoy que me pregunto ¿Merezco que esté en mi vida?. ¿Qué se yo? Que siga así, que siga siendo mi amiga.
sábado, 14 de junio de 2014
Para mi amigo y mi muso.
Me autocastigo pensando en ese amor que es desamor y no me dejo vivir las nuevas ilusiones que la vida va poniendome en el camino. Como cuando te puso a ti y te aparte, y no solo por tu extreñimiento emocional, tambien por miedo a ser yo quien acabara colgada de esa sonrisa. Tenía demasiadas heridas que sangraban, aun queda alguna, y tu mente me llevaba a precipicios de los que podía salir completamente destrozada. Demasiados barrancos en tu cuerpo, y yo demasiado inestable como para surcarlos y salir ilesa.
viernes, 13 de junio de 2014
Hay miradores donde el frío se asoma por el morro de una cerveza. Y da igual que hora sea porque los minutos los marcan tus ojos. Si, esos que no se bien de que color son pero en los que me sumergiría hasta ahogarme. Daltónicos como el mar, azules o verdes. Hipnóticos como un cielo lleno de estrellas.
Hay miradores donde los abrazos me recuerdan a ti y a esos besos que nunca nos dimos en ningún mirador.
miércoles, 11 de junio de 2014
Cruzarnos las miradas. Tratar de averiguar que es lo que estás pensando y descubrirme en esos pensamientos. Ser como un tren que pasa toda la vida. Que me cambien de color los ojos a tu antojo. No temerle al llanto si es en tus abrazos. Sentir tus ojos en mi culo al subir las escaleras. Provocarnos las sonrisas.
Y sobretodo.
Que me llames poetisa.
martes, 3 de junio de 2014
Hacía tanto tiempo que no te pensaba que me había olvidado de lo dulce que es este dolor. Creí que apenas quedaba una cicatriz y me doy cuenta de que tengo el cuerpo en carne viva. Soy una herida sangrante maquillada de alegría.
Sin embargo disfruto, creeme que disfruto de esta agonía que a veces me hace quedarme sin aire. Recuerdo que fue real y una sonrisa me desgarra las entrañas, porque corazón ya no me queda.
Decir que ya no te extraño sería tan raro como proclamar la abdicación del rey, parece imposible pero lo es. Lo que no podré decir es que ya no te quiero. Aprendí a vivir con tu ausencia pero no conseguí memorizar el camino que lleva al desamor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)