Tener estreñimiento emocional no es más que no permitirse sentir todo lo que el corazón te está pidiendo a gritos.
Me confieso culpable, también lo padezco.
Hoy tengo el ego dolido por segunda vez.
Aun así, piensa, ¿no crees que es paradójico que tomemos café en un lugar llamado la tentación?
Me confieso culpable, también la he sentido alguna vez.
miércoles, 30 de julio de 2014
martes, 29 de julio de 2014
Pero he de confesarte algo, la poesía se ha llenado de calles.
Y las paredes gritan tu nombre.
Y yo estoy sentada en la playa rasgandome el corazón mientras te escribo una carta que se que no leerás.
Lo malo de las islas es que no puedes huir ni del mar
y al final siempre acabas en el.
Hundiendote.
Curando las heridas con la sal.
Estamos casi en agosto y aquí sigue lloviendo como en otoño.
No existen suficientes tejados en esta ciudad para dejar de pensarte.
Y no es posible desterrarte de un lugar en el que jamás has estado.
Vivir con esta maldita duda desvela, pero como gusta el sabor de lo desconocido.
Si al menos supiera tus motivos, pero hay un muro frente a ti y se me hace infranqueable,
puta intriga.
Eres como una sombra, borrosa, que no me deja pensar, un misterio que engancha.
Y las paredes gritan tu nombre.
Y yo estoy sentada en la playa rasgandome el corazón mientras te escribo una carta que se que no leerás.
Lo malo de las islas es que no puedes huir ni del mar
y al final siempre acabas en el.
Hundiendote.
Curando las heridas con la sal.
Estamos casi en agosto y aquí sigue lloviendo como en otoño.
No existen suficientes tejados en esta ciudad para dejar de pensarte.
Y no es posible desterrarte de un lugar en el que jamás has estado.
Vivir con esta maldita duda desvela, pero como gusta el sabor de lo desconocido.
Si al menos supiera tus motivos, pero hay un muro frente a ti y se me hace infranqueable,
puta intriga.
Eres como una sombra, borrosa, que no me deja pensar, un misterio que engancha.
jueves, 24 de julio de 2014
Fue como pintar en una cama de 1,90 un atardecer que no cabe en el cielo.
Sevilla se inundo de pecas, y todas, llovieron en tu espalda.
Que maravilloso es que dos desconocidos se encuentren,
y se junten sus cuerpos.
Que dolor más placentero.
Fumar después de follar, y que el chocolate no sea solo para endulzar,
que nos deje pastoso el aliento y con sed de más.
Dejar de pensar durante horas,
reírse hasta perder la respiración,
y que me la devuelvas con un beso.
El rap que acompaña las caricias,
y tu tirándome del pelo, y mordiéndome.
Sangre, dulce como un helado a las cinco de la mañana.
Siempre fui la chica dulce del sexo a cámara lenta,
tu me enseñaste que,
el sexo duro,
también engancha.
.Ahora que es verano, hablemos de la primavera.
- Algunos nos alegramos porque la primavera vuelve este año más preciosa y colorida que nunca, aunque los pájaros hace tiempo que no le canten. Y sobretodo, sabiendo que ella es consciente de ello.
- Los pájaros se han dado cuenta de que la primavera no es eterna, y que es mejor cantarle a la vida.
- La primavera es la primavera. Siempre vuelve, cada vez renovada, por muy frío que haya sido el invierno. Y, aunque los pájaros no le canten a ella y si a la vida, al amanecer o a la lluvia que cesa, ella sabe que siempre, todo el mundo se alegra de que vuelva.
martes, 22 de julio de 2014
Dulce muerte por asfixia
- Lo sublime, bonita palabra.
- Deliciosa palabra.
- Se escapa del entendimiento, es como hablar de 300 millones de euros. No la entiendo ni buscándola en el diccionario.
- No hay que entenderla, hay que sentirla.
- Será. Entonces no debería tener nombre, sería absurdo.
- Como tantas cosas que no deberían, el amor, por ejemplo.
- El amor si, está demasiado gastado como para no tener nombre. Lo llamarían de otra manera si no, piedra, tornillo, da igual. Hasta el amor podría ser sublime, pero habría que sentirlo así, sin nombrarlo.
- Por eso te digo, tenemos la imperiosa necesidad de etiquetar todo en esta vida. Hasta cosas que sentimos que son tan intensas que es imposible ponerle un nombre.
- Debería bastar con una respiración profunda para intensificar el sentir de esas cosas. Ponerle nombre sería como rebajarlas de grado.
- Y ¿Acaso no es tan fuerte que apenas te permite respirar?.
- A veces si, solo cuando merece no ponerle nombre.
- Y entonces merece quedarse sin aire.
- ¡Exacto!, Asfixia, es mucho mejor que sublime.
- Asfixia, si, y te pones morado, pero de besos.
- Dulce muerte por asfixia.
- Dulce, como cuando entiendes que hacer el amor es follar y sentir que todo se mueve a cámara lenta.
- Slow motion, asfixia también.
- Lo que hay que descubrir es si esa dulce muerte por asfixia se puede sentir más de una vez.
miércoles, 16 de julio de 2014
Las sirenas habitan en el fondo del mar
Dudo que exista un atardecer más bonito que tu mirada.
¿Alguna vez te pasó? de pronto, te cruzas con esa persona que hace que suenen trompetas en tu corazón,
y vuelas.
Y te vacías, aun sabiendo que es la crónica de una muerte anunciada,
pero ¿qué más da?, si esa sonrisa de primavera es capaz de camuflar todos tus fracasos,
de llenarte el pelo de flores
y de convertirte, a media noche, en sirena.
Yo fui la princesa del cuento de nunca acabar,
soñé, hasta despierta.
Aprendí lo que significa el verbo amar.
Esos besos sabían a mar y yo moría de sed si dejaba de beberlos,
y, poco a poco, fui enloqueciendo.
Morir era el mejor regalo que me hubiera hecho la vida, al perderte.
Pero me castigó por todos mis pecados, pagué por el daño provocado,
y tuve que aprender a vivir,
sin ti.
Se que un día, el karma, vendrá a darme un beso en los labios,
se irá el otoño de mis ojos
y volverá a brillarme un sol en la sonrisa.
Haré el amor en parques llenos de buena suerte,
y que buena suerte será encontrarte.
Si me lees y quieres encontrarme,
búscame en estantes llenos de poesía,
en el brillo de una estrella,
en el acorde de una guitarra.
Búscame en el fondo del mar.
¿Alguna vez te pasó? de pronto, te cruzas con esa persona que hace que suenen trompetas en tu corazón,
y vuelas.
Y te vacías, aun sabiendo que es la crónica de una muerte anunciada,
pero ¿qué más da?, si esa sonrisa de primavera es capaz de camuflar todos tus fracasos,
de llenarte el pelo de flores
y de convertirte, a media noche, en sirena.
Yo fui la princesa del cuento de nunca acabar,
soñé, hasta despierta.
Aprendí lo que significa el verbo amar.
Esos besos sabían a mar y yo moría de sed si dejaba de beberlos,
y, poco a poco, fui enloqueciendo.
Morir era el mejor regalo que me hubiera hecho la vida, al perderte.
Pero me castigó por todos mis pecados, pagué por el daño provocado,
y tuve que aprender a vivir,
sin ti.
Se que un día, el karma, vendrá a darme un beso en los labios,
se irá el otoño de mis ojos
y volverá a brillarme un sol en la sonrisa.
Haré el amor en parques llenos de buena suerte,
y que buena suerte será encontrarte.
Si me lees y quieres encontrarme,
búscame en estantes llenos de poesía,
en el brillo de una estrella,
en el acorde de una guitarra.
Búscame en el fondo del mar.
martes, 15 de julio de 2014
He aprendido a encontrar la felicidad en lugares insospechados.
No creo que exista algo más conmovedor que un hombre, que mastica una nuez mientras se toma un café porque recuerda así la tarta que preparaba su abuela para los cumpleaños.
Buscando, día a día, los sabores que ella se llevó.
Hay tanta belleza escondida en la tristeza.
Y eso me hace pensar en la vida.
Dejamos de valorar pequeños detalles, imperceptibles, y cuando nos faltan nos dejan un vacío, tan inmenso que tratamos de buscarle sustituto, y sabemos, a ciencia cierta, que no lo tienen.
Hundirse en un pozo de tristeza te ayuda a llenarte de poesía.
Nostalgia, el más inspirador de los sentimientos, y después el amor, que todo lo puede,dicen.
He aprendido vaciarme y darlo todo, aun sabiendo que corría el riesgo de quedarme sin nada.
Pero siempre me quedará el orgullo. Y esas lágrimas que no brotan pero que se que están ahí.
Si hay una religión en la que creo es en la de las miradas.
Y una sonrisa es capaz de borrar cien años de sufrimiento, y rejuvenece.
No tengo más metas en la vida que la de ser feliz,
e intentar hacer felices a los que me rodean.
Ese es el verdadero significado de la vida.
No creo que exista algo más conmovedor que un hombre, que mastica una nuez mientras se toma un café porque recuerda así la tarta que preparaba su abuela para los cumpleaños.
Buscando, día a día, los sabores que ella se llevó.
Hay tanta belleza escondida en la tristeza.
Y eso me hace pensar en la vida.
Dejamos de valorar pequeños detalles, imperceptibles, y cuando nos faltan nos dejan un vacío, tan inmenso que tratamos de buscarle sustituto, y sabemos, a ciencia cierta, que no lo tienen.
Hundirse en un pozo de tristeza te ayuda a llenarte de poesía.
Nostalgia, el más inspirador de los sentimientos, y después el amor, que todo lo puede,dicen.
He aprendido vaciarme y darlo todo, aun sabiendo que corría el riesgo de quedarme sin nada.
Pero siempre me quedará el orgullo. Y esas lágrimas que no brotan pero que se que están ahí.
Si hay una religión en la que creo es en la de las miradas.
Y una sonrisa es capaz de borrar cien años de sufrimiento, y rejuvenece.
No tengo más metas en la vida que la de ser feliz,
e intentar hacer felices a los que me rodean.
Ese es el verdadero significado de la vida.
jueves, 10 de julio de 2014
Anoche soñé que dormíamos juntos y que me despertabas con un beso de desayuno y un "buenos días vaya tía" y te me acercabas al oído y me susurrabas muy bajito "con significado de princesa".
Y me imaginé llenándote de amor la piel, y el alma, vaciándonos juntos. Cantándote alguna canción y tu tocándome las palmas, o las tetas.
Y después más de lo mismo, encontrar amaneceres sumergiéndome en tu cuerpo. Y esa continua obsesión que tengo porque hagamos el amor o porque el amor nos haga.
Se me ocurren un millón de cosas que deberte pero una me atormenta, hacerte feliz.
Y ¿sabes qué? puedo dosificarte los te quiero que te diga pero, no me pidas que te dosifique nunca los besos.
Y me imaginé llenándote de amor la piel, y el alma, vaciándonos juntos. Cantándote alguna canción y tu tocándome las palmas, o las tetas.
Y después más de lo mismo, encontrar amaneceres sumergiéndome en tu cuerpo. Y esa continua obsesión que tengo porque hagamos el amor o porque el amor nos haga.
Se me ocurren un millón de cosas que deberte pero una me atormenta, hacerte feliz.
Y ¿sabes qué? puedo dosificarte los te quiero que te diga pero, no me pidas que te dosifique nunca los besos.
jueves, 3 de julio de 2014
Punto final.
Te fuiste un 9 de Septiembre, aunque lamentablemente te habías ido mucho antes. No se como llegamos a esa situación donde aquello que fue todo se desvanecía entre lágrimas, dejando nada, no lo se. Creeme que aún lo pienso y tiemblo. Tener frente a mi al fracaso, mirarte a los ojos y no ver rastro de aquel amor que una vez me hizo llorar, encontrar en su lugar la lástima. Darme cuenta de que todos aquellos temores se hacían realidad, ya no me querías.
Y yo sentía como mi corazón iba disminuyendo la velocidad. No, no iba a parase pero latía con servicios mínimos, lo justo para mantenerme con vida en mi agonía.
Me hundí y no hice por salir a flote, a cada instante me ponía un peso más echándome todas las culpas de nuestro fracaso.
Me decepcionaste en más de una ocasión, me sentí abandonada, despreciada. Lloré desconsolada, desesperada, me postré en una cama a ver como pasaban los días, no tenía consuelo ni ganas de vivir. Lloré tanto que me sequé.
Y créeme que una parte de mí murió cuando marchaste. Perdí la fe, dejé de creer en el amor, perdí mi esencia. Y no creí volver a ser yo.
He conocido a otros hombres, me he reído, me he corrido, he ido recuperando la fe en el amor. He aprendido a quererme más, a cuidarme. Es cierto eso que dicen de que los golpes que no matan te hacen más fuerte. He madurado, soy una Verónica distinta a la que conociste, la misma dulzura de niña pero más mujer.
Supongo que tu también habrás cambiado, ya no se si quiera si te conozco. Pero aún te veo sonreír y una parte de mi se estremece, quizá esa que murió y que trata de revivir, de sobrevivir. He aprendido a vivir con tu ausencia, aun viéndote casi a diario, pero no he logrado dejar de amar tu sonrisa. Y te perdono, porque no debió ser fácil para ti, porque fuiste valiente aun sabiendo que ibas a destrozarme el corazón, porque fuiste franco conmigo. Porque te quise más que a mi misma.
Te fuiste un 9 de Septiembre en el que fue el día más triste de mi vida. El primer día del resto de mi vida.
Y yo sentía como mi corazón iba disminuyendo la velocidad. No, no iba a parase pero latía con servicios mínimos, lo justo para mantenerme con vida en mi agonía.
Me hundí y no hice por salir a flote, a cada instante me ponía un peso más echándome todas las culpas de nuestro fracaso.
Me decepcionaste en más de una ocasión, me sentí abandonada, despreciada. Lloré desconsolada, desesperada, me postré en una cama a ver como pasaban los días, no tenía consuelo ni ganas de vivir. Lloré tanto que me sequé.
Y créeme que una parte de mí murió cuando marchaste. Perdí la fe, dejé de creer en el amor, perdí mi esencia. Y no creí volver a ser yo.
He conocido a otros hombres, me he reído, me he corrido, he ido recuperando la fe en el amor. He aprendido a quererme más, a cuidarme. Es cierto eso que dicen de que los golpes que no matan te hacen más fuerte. He madurado, soy una Verónica distinta a la que conociste, la misma dulzura de niña pero más mujer.
Supongo que tu también habrás cambiado, ya no se si quiera si te conozco. Pero aún te veo sonreír y una parte de mi se estremece, quizá esa que murió y que trata de revivir, de sobrevivir. He aprendido a vivir con tu ausencia, aun viéndote casi a diario, pero no he logrado dejar de amar tu sonrisa. Y te perdono, porque no debió ser fácil para ti, porque fuiste valiente aun sabiendo que ibas a destrozarme el corazón, porque fuiste franco conmigo. Porque te quise más que a mi misma.
Te fuiste un 9 de Septiembre en el que fue el día más triste de mi vida. El primer día del resto de mi vida.
miércoles, 2 de julio de 2014
Llevo días sin poder dormir.
Se me mete tu recuerdo entre los sueños y me desvelo con orgasmos ajenos, esos que debieron ser nuestros y que tienes con otra.
Y se me cuela tu mirada como pidiéndome auxilio y yo sin poder hacer nada, porque no puedo decidir por los dos.
Aunque quisiera.
Y mentiría si dijera que no agonizo de ganas de besarte. De estar entre tus brazos, conociéndonos la piel. Mentiría si dijera que no te pienso en cada poesía.
Cierro los ojos y veo tus besos y esos abrazos con los que quieres parar el tiempo.
Y me vuelvo a desvelar.
Me lees, se que me lees pero es tan grande tu ausencia que siento ganas de gritar porque llorar no puedo. Porque trato de entender a cada instante por qué no termino mis días hundiéndote en mi cuerpo, por qué no desayuno tus caricias cada amanecer.
Y si, me vuelvo a desvelar.
Se me mete tu recuerdo entre los sueños y me desvelo con orgasmos ajenos, esos que debieron ser nuestros y que tienes con otra.
Y se me cuela tu mirada como pidiéndome auxilio y yo sin poder hacer nada, porque no puedo decidir por los dos.
Aunque quisiera.
Y mentiría si dijera que no agonizo de ganas de besarte. De estar entre tus brazos, conociéndonos la piel. Mentiría si dijera que no te pienso en cada poesía.
Cierro los ojos y veo tus besos y esos abrazos con los que quieres parar el tiempo.
Y me vuelvo a desvelar.
Me lees, se que me lees pero es tan grande tu ausencia que siento ganas de gritar porque llorar no puedo. Porque trato de entender a cada instante por qué no termino mis días hundiéndote en mi cuerpo, por qué no desayuno tus caricias cada amanecer.
Y si, me vuelvo a desvelar.
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