La idiotez del ser humano,
la estúpida manía que tenemos de etiquetarlo todo,
de ponerle nombre a todo,
de bautizarlo todo.
Le he puesto nombre al error, al miedo,
le he puesto nombre hasta a la decepción.
A la ilusión le pongo nombre con cada sonrisa que conozco
y solo uno se ha ganado el nombre del amor.
Y que puta la vida cuando te encuentras al amor
y el decide llamarte olvido.
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ResponderEliminarMe gusta leer lo que se escribe desde las entrañas. Me gusta, amiga.
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