Yo creía que sería sencillo olvidarte,
pero hay sonrisas que son eternas.
Y hay demasiado ruido en mis ojos, que se cansaron de escuchar trompetas, que parecían cantar amor pero anunciaban nada.
Jamás pensé que al preguntarme por ti, mi respuesta sería decepción.
Supongo que ahora te llamas así.
Te llevaste tanto que ni lágrimas me dejaste.
Y yo solo te pedí las fotos, un recuerdo de que fue real, no un sueño. Y jamás me las devolviste.
Añoro más mis lágrimas que tus besos.
Ahora pienso que no sabrían a mar.
¿A qué saben los besos que dejaron de amar?.
Ya no se si fuiste la calma que precede a la tormenta o la tormenta que me hizo perecer en calma.
Ya no se si eres parte de mi alma.
Ni si quiera se quien eres.
Yo me enamoré de un oasis y ahora soy desierto.
Tu eras una ilusión y ahora qué.
He intentado suicidar tu recuerdo en las cuerdas de un violín.
Pero sigues sonando igual de bonito que la primera ve que te vi.
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